Barras para el día de tu boda
En la primera decada del siglo XXI los banquetes de boda han cambiado y evolucionado profundamente. Cada vez con más frecuencia, las parejas eligen bodas temáticas, en espacios más relajados y con una etiqueta diferente, incluso marcando un dress code que se adapte a la ambientación del espacio donde se celebra la fiesta, para que todo transcurra en armonía. Esta transformación, sin embargo, no significa que las bodas contemporáneas hayan perdido parte de su elegancia. Por el contrario, se han vuelto más exclusivas, a veces, incluso con menos invitados, para convertirse en eventos selectos.
Uno de los conceptos que más han cambiado en las recepciones -además del mobiliario y el tipo de comida- es la forma de presentar ésta. Las tendencias apuntan hacia los buffets y sus inseparables compañeras, las barras de fiesta. Éstas pueden ser desde de cocteles para recibir a los invitados, pasando por de sushi -una botana ligera y delicada- hasta barras de todo tipo de postres y cafés. Incluso, para la tornaboda y en ambientes con un toque mexicano se pueden encontrar todo tipo de dulces picositos, tipo chamoy.
Una buena idea es crear un concepto global de boda y analizar hasta qué punto deseas que los invitados circulen, si estarán cómodos. A veces las personas más mayores podrían no sentirse tan a gusto por no estar acostumbrados a ello y será importante integrarlos. Por ejemplo, una idea puede ser -inspirándote en tradiciones de otros países, como España- organizar un pequeño cocktail mientras llegan tus invitados, y recibirlos con una barra de bebidas y una de sushi, para después continuar con una comida más tradicional en las formas y terminar con una barra de postres. Asimismo, puedes también optar por que toda la comida sea tipo buffet. La gran ventaja de este estilo de recepción es que tus invitados circularán y convivirán, lo que ayudará a crear un ambiente mucho más distendido.