Bangkok y las islas
La capital de Tailandia es uno de esos lugares que no dejan indiferente, una ciudad llena de contradicciones siempre cubierta por el humo del tráfico, del incienso de los templos y de las cocinas al aire libre. Un lugar apasionante en el que los rascacielos dibujan un skyline salpicado de pagodas milenarias y donde la artesanía se vende en improvisados puestos callejeros junto a brillantes escaparates de marcas prestigiosas. Tras el bullicio, las islas del sur representan el contraste perfecto. Un soplo de aire fresco y naturaleza en estado puro: palmeras, mares de un color turquesa imposible y sobre todo, mucha paz.
Texto: Kris Ubach
Fotos: Ricardo De la Riva / Kris Ubach
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