Patrimonio inmaterial de la humanidad
Organizar una boda mexicana puede ser una propuesta muy elegante, ya que puede contar con un sinnúmero de detalles especiales, desde el escenario que escojan -como una hacienda o un restaurante tradicionalmente mexicano-; cómo llegar a la ceremonia y a la fiesta -ideal una carreta de caballos-; el outfit de los novios, la ambientación, la música y, sobre todo, la gastronomía, que puede convertir su boda en un evento fuera de lo común.
Además, y como valor añadido, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), dependiente de la ONU, reconoció la cocina de nuestro país como parte del patrimonio inmaterial de la humanidad, destacando que se trata de una cocina "viva" y con profundas raíces. Asimismo, destacan como ingredientes indispensables el maíz, el chile y el frijol, que no pueden faltar en su boda. Eso sí, si quieren darle un estilo moderno, busquen que quien les sirva la comida sea un profesional que esté a la vanguardia y capaz de hacerles propuestas de acuerdo con la ocasión.
En cuanto a las bebidas, es fundamental el tequila y los vinos nacionales, aunque sin olvidar algunos licores más "clásicos"que sus invitados pueden solicitar. En cuanto lo postres, además del pastel, una idea original puede ser un carrito de helado, o poner canastitas con dulces mexicanos, como alegrías y pepitorias, con obleas blancas o de colores, a la hora del café, que por supuesto, puede ser de olla (servido en jarritos).
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