Pasión por el chocolate
Al chocolate siempre se le han atribuido propiedades divinas y mágicas. Puede ser porque su nombre, que proviene de la palabra náhuatl xocólatl, significa "alimento de los dioses". Te proponemos un viaje por la historia del más deseado de los ingredientes que hoy en día se incorpora a las bodas mediante los postres, el pastel nupcial y los detalles para los invitados.
Todo el mundo sabe que el chocolate aporta un magnífico bienestar psicológico ya que hace que el cerebro libere sustancias similares a las de las personas cuando se encuentran en estado de felicidad. Pero no sólo eso, sino que además es beneficioso para nuestra salud, ya que contiene elementos nutritivos favorables para el organismo y antioxidantes.
El cacao no ha estado siempre al alcance de todo el mundo. En el México prehispánico sólo lo consumían como bebida los emperadores, que eran considerados dioses. Los mayas, por su parte, preparaban brebajes de cacao para sacrificios y ritos de iniciación. Después de los sacrificios tomaban una bebida fría, espumosa, embriagadora y de la cual estaba prohibida beber más de tres jarras. El primer europeo que tuvo el honor de probarlo fue Hernán Cortés, invitado por Moctezuma. Entonces al cacao se le echaba chile (como el caso del mole poblano, que también lo incorpora) y fueron los europeos quienes le añadieron azúcar.
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