Para tu boda civil
Tal vez tu novio y tú han decidido casarse sólo por lo civil. O quizá para poder organizar ciertos trámites (por ejemplo, si se van a vivir fuera tras su matrimonio) pueden decidir celebrar su boda civil de forma anticipada, lo que además es buena buena oportunidad para los padres del novio de lucirse como anfitriones (si siguen las costumbres más tradicionales). Sin embargo, hay un detalle que no puede fallar: tu vestido de novia. Éste, como en el caso de la ceremonia religiosa, tiene que cumplir unos requisitos básicos: que sea acorde con el día y la hora, que vaya de acuerdo con el tipo de ceremonia que realicen, pero sobre todo, que te haga sentir tú misma y muy cómoda a lo largo de la celebración.
Formas y colores
Aunque muchas personas suponen que una boda únicamente civil es más informal que una boda religiosa, no es así. Si la boda es formal, puedes elegir un vestido de novia, tocado e incluso, velo. Lo más importante es que tomes en cuenta el tipo de celebración que organizarás. Por ejemplo, si se trata de una boda de día y la recepción es en un jardín (o te casas en la playa), en primavera o verano, elige telas vaporosas como la gasa y estilos minimalistas. Por el contario, si tu boda es de noche en un salón, en otoño o invierno, elige vestidos más elaborados, en telas más pesadas, como el shantung o con detalles de encajes o pedrería.
Por otro lado, si deseas una boda más informal o si te casarás más adelante por algún rito religioso, de día o en la tarde, puedes ponerte un vestido corto, arriba de la rodilla, o incluso un traje sastre, de falda o pantalón.
En cuanto a tu peinado de novia, prefiere un diademas y tocados de tipo sencillo o unos broches, incluso si llevas el pelo corto, para darle a tu imagen un estilo sofisticado y para que destaques como "la novia". El maquillaje debe ser natural y suave.
En cuanto a los colores, las ceremonias civiles tienen a ventaja de que son más flexibles. Por ejemplo, si organizarás después una boda religiosoa o si lo tuyo no es el blanco y sus colores afines, como el beige o el marfil, tienes la gran ventaja de que puedes utilizar una gama de colores infinita. El negro, aunque sea muy favorecedor o incluso lo consideres tu color favorito, no es adecuado para la novia, aunque si no puedes resistirte a él, úsalo sólo de noche. La idea es siempre que te veas natural y no te sientas disfrazada.