Telas para tu vestido de novia
La tela de tu vestido de novia podría definirse como "la materia prima de un sueño" y es una de las bases sobre las que el diseñador trabaja. La mayoría de las boutiques te ofrecen la posibilidad de elegir la tela de tu vestido, según el lugar, la formalidad o la hora del enlace. Otra opción es mandar a hacer tu vestido: en los establecimientos especializados están los tejidos más finos del mundo. Lo más importante es saber cómo son las telas más utilizadas para decidirte por la que mejor se adapta a ti:
- Shantung (Doupion): Tejido grueso, con irregularidades. Ideal para vestidos estructurados para bodas en la ciudad. Evítala si te casas en la playa pues es calurosa.
- Crepé: Tela lisa con peso y caída, perfecta para ensamblar encajes y pedrería, y para estilos minimalistas. Es recomendable para bodas en la ciudad, pero calurosa para la playa.
- Organza: Por su transparencia y textura un poco rígida es excelente para vestidos con holanes, corte princesa o imperio. Se puede usar en bodas en todos los climas, siempre que el diseño no tenga falda vaporosa o con mucha caída.
- Schiffon. Es conocida como "velo". Vaporosa y con caída, esta tela permite mucho vuelo. Por su ligereza y frescura, es una buena opción para bodas a la orilla del mar.
Satín. Tejido doble cara, una satinada y la otra, mate. Es una tela perfecta para plisados, drapeados, strapless... Por su brillo, es ideal para la noche, en la ciudad o la playa.
- Tul. Es un tejido abierto, como una malla. Es excelente para bordados como aplicaciones o para vestidos tipo vintage para novias románticas, de noche y en la ciudad.
- Encaje. Son telas transparentes bordadas con motivos diversos. Los más populares son los de chantilly -una red fina con dibujos florales- y los guipures, que son espesos y consistentes. Para novias románticas y urbanitas.