Los dos pilares de la belleza
Como parte de los preparativos de la boda, la belleza de la novia es fundamental. Por supuesto, es posible someterse a tratamientos de estética, pero lo más importante será una rutina diaria, a partir de los dos pilares básicos de la belleza y la salud: una alimentación balanceada y ejercicio suave.
La alimentación. Independientemente de si una persona esté o no pasada de peso, los nutriólogos más reconocidos del mundo coinciden en que hay que hacer cinco comidas al día. Además, es fundamental incluir una gran cantidad de frutas y verduras. Alimentos como los nopales, la toronja, los espárragos o las alcachofas son auténticos depurativos, que además ayudan a combatir una gran enemiga: la celulitis. Asimismo, es importante beber agua sola en abundancia.
El ejercicio. Realizar ejercicio de manera frecuente es importante. No se trata de salir corriendo al gimnasio y empezar a moverse sin parar, especialmente si no se hace con regularidad. La idea es incorporar ejercicios suaves -mejor bajo la asesoría de un profesional-, que además ayudarán a la novia a deshacerse del estrés.
Además, es muy importante mantener la piel siempre hidratada. Una crema ligera y productos específicos anticelulíticos deben ser parte de la rutina cotidiana. Estos deben aplicarse dos veces al día, por la mañana y por la noche, desde la punta de las extremidades, hacia el corazón.
Por último, cuando el gran día esté cerca, si lo que de verdad necesita la novia es olvidarse de las tensiones propias de los preparativos, puede dedicarse unas horas a relajarse en un centro especializado devolverá el equilibrio necesario para afrontar los últimos días antes de la ceremonia.